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Cosas prohibidas en Dubái: reglas que debes conocer antes de viajar o mudarte

Hugo Pino
Hugo Pino
11 min de lectura

Las leyes de Dubái.

Cuando llegas a Dubái por primera vez, es fácil quedarse con la parte más espectacular: los rascacielos, los coches de lujo, las calles limpias, la seguridad, los centros comerciales enormes o la sensación de que todo funciona.

Porque sí, Dubái funciona muy bien, pero funciona así por una razón muy clara: aquí las normas se respetan. Y eso es algo que en todos los Emiratos Árabes Unidos se toman muy en serio.

Algunas son evidentes, pero otras no tanto, por lo que, para quienes venimos de otras partes del mundo, es fácil incumplir alguna norma sin mala intención. Y eso aquí puede meterte en un lío importante.

Así que, si estás pensando en viajar a Dubái, mudarte o crear contenido por aquí, te conviene conocer ciertos límites que, como consecuencia de lo que he visto, he vivido y he aprendido viviendo aquí, se deben respetar sí o sí.

Grabar en público en Dubái no es como en Europa

Una de las primeras cosas que debes entender es que grabar en público en Dubái está muy limitado.

A diferencia de lo que ocurre en España, donde grabar en la calle, hacer entrevistas, bromas o contenido para redes está bastante normalizado, en Dubái no es así.

Así que si eres influencer o creador de contenido y te gustaría monetizar vídeos grabados en Emiratos, necesitas informarte bien sobre las licencias necesarias para poder hacerlo.

Porque sí, aquí, para poder hacer algo parecido a lo que harías en España, se necesita una licencia para creadores de contenido que se renueva de forma anual y no es nada barata.

Si, por un casual, grabas contenido comercial, lo monetizas y no tienes la autorización correspondiente, puedes enfrentarte a sanciones muy serias.

Incluso si la consigues, no podrás grabar a personas que pasan por la calle sin su consentimiento expreso, ni tampoco edificios del gobierno, zonas sensibles, instalaciones oficiales o escenas que puedan interpretarse como una invasión de privacidad.

Lo que en otro país es una inocente toma para tener recursos y subir TikTok o YouTube, aquí puede convertirse en un problema legal.

Así que, si vas a crear contenido en Dubái, recuerda hacerlo con cuidado y grabar solo en espacios permitidos, no sacar a desconocidos, no hacer bromas con gente en la calle y revisar bien si has grabado, aunque sea de refilón, algún espacio protegido.

Cruzar por donde no toca puede salirte caro

El peligro del jaywalking en Dubái.

Otra norma que sorprende mucho a los europeos es la del jaywalking o, lo que es lo mismo, cruzar la calle por un lugar no permitido.

En España es bastante común mirar a ambos lados, ver que no vienen coches y cruzar por donde te da la gana. En Dubái, hacerlo puede costarte una multa.

En muchas zonas, especialmente en áreas turísticas o avenidas grandes, hay señales que advierten de que no se debe cruzar fuera de los pasos habilitados y, también, que si alguna cámara o un agente te ve, te pueden sancionar.

Aunque al principio pueda parecer exagerado, se entiende bastante cuando ves cómo son algunas carreteras de Dubái, ya que aquí, las avenidas son enormes, con varios carriles por sentido y están repletas de vehículos rapidísimos.

Así que la recomendación es simple: cruza siempre por pasos de peatones, semáforos, pasarelas o zonas autorizadas. Improvisar te puede salir caro.

Drogas y alcohol en Dubái: tolerancia muy limitada

Comprar alcohol en Dubái.

Con las drogas, Dubái es extremadamente estricto. La tolerancia es prácticamente cero. Esto es algo que cualquier persona que viaje a Emiratos debe tener clarísimo antes de coger un avión.

Las limitaciones no se reducen a lo que sucede dentro del país, por lo que si viajas con restos de sustancias, si llevas algo prohibido en el equipaje o si llegas al aeropuerto en un estado que pueda levantar sospechas, la ley caerá sobre ti.

El alcohol, en cambio, sí está permitido bajo ciertas condiciones. No se vende en supermercados normales. Solo en tiendas específicas y, para hacerlo, hay que cumplir ciertos requisitos, entre otros, ser mayor de 21 años.

Como en España, tampoco puedes ir por la calle bebiendo ni pasearte en un evidente estado de embriaguez, ya que se te podría multar por comportamiento inapropiado.

Además de tabaco, aquí es muy habitual fumar dokha, una sustancia muy similar a la de los cigarrillos, pero algo más fuerte, que se fuma en pipa. Es completamente legal, pero por su olor y su potencia, no es para todo el mundo. A mí, personalmente, me resulta bastante desagradable.

Cuidado con el dinero físico

Billetes de 1000 Dirhams de Dubái.

Una norma curiosa de Dubái tiene que ver con el trato al dinero. Aquí los billetes no se consideran solo dinero. También contienen símbolos nacionales y elementos culturales del país. Por eso, tratarlos mal puede interpretarse como una falta de respeto.

No se puede pisarlos, romperlos, arrugarlos de forma intencionada, pintarlos ni escribir sobre ellos. Parece una tontería, pero no lo es. Yo me di cuenta de esto de una forma bastante absurda.

Un día estaba trabajando con un billete al lado y se me ocurrió pensar si tendría sentido escribir el nombre de una empresa en el billete como forma de publicidad. La idea era que ese billete circulara por la ciudad y lo viera el mayor número de personas.

Sabiendo que aquí las cosas no funcionan como en España, antes de hacer nada, lo consulté y descubrí que escribir o hacer publicidad sobre billetes está prohibido, y no solo en Dubái, sino en muchísimos países. Así que, ya lo sabes, los billetes, para pagar y cobrar.

Deudas y robos: dos cosas que Dubái se toma muy en serio

Juzgados de Dubái.

Como he dicho muchas veces Dubái, es una ciudad muy segura. Y buena parte de esa seguridad se la debe a la dureza de sus normas.

Por ejemplo, aquí, endeudarte y no poder pagar a tiempo puede convertirse en un problema enorme. No es como en España, donde existen mecanismos como la Ley de Segunda Oportunidad.

En Emiratos, si tienes deudas pendientes, puedes encontrarte con restricciones importantes, incluso para salir del país, dependiendo del caso. Lo máximo que puedes intentar es llegar a un acuerdo, renegociar pagos o reestructurar la deuda. Pero no pagar y no llegar a un acuerdo con el acreedor no es una opción.

Con los robos ocurre algo parecido. Da igual si el robo es grande o pequeño. Las consecuencias pueden ser muy serias.

Si eres extranjero, puedes pasar por un proceso penal, enfrentarte a cárcel y, después, ser deportado con prohibición de entrada al país.

Esto explica en parte por qué en Dubái casi nadie roba. La gente, sencillamente, no se la juega. De ahí que puedas dejar un ordenador en una mesa, un patinete sin candado o una mochila en un sitio público y, por lo general, nadie lo tocará. Aquí, quien la hace, la paga.

Internet, reseñas y VPNs en Dubái

El uso de internet en Dubái.

En Dubái también hay bastantes normativas que regulan el entorno digital. Por ejemplo, publicar reseñas falsas para perjudicar a una empresa puede considerarse difamación. Un delito que en los Emiratos puede tener consecuencias legales serias.

Dejar comentarios falsos en Google, atacar a negocios de la competencia o publicar acusaciones sin pruebas no es la mejor de las ideas; como tampoco lo es hablar mal públicamente del gobierno, los jeques, el régimen político o el propio país. Nada que ver con Europa, donde existe una cultura de la crítica pública mucho mayor.

También están muy reguladas las aplicaciones de comunicación que, si bien no están prohibidas, en algunos casos no es posible acceder a todas sus funcionalidades. Por ejemplo, los mensajes de WhatsApp o Telegram se pueden descargar, pero las llamadas suelen estar bloqueadas. FaceTime también puede dar problemas.

En el caso de las VPNs, es posible usarlas, siempre que no se usen para cometer actividades ilegales. No hace falta usarlas para cometer delitos graves, basta con recurrir a una VPN para piratear para meterte en un lío.

Así que, si tienes previsto venir a vivir a Dubái, infórmate bien sobre qué herramientas puedes usar y para qué.

Muestras de afecto en público

Mostrar afecto en público en Dubái.

Las muestras de afecto en público son otro punto delicado, ya que el choque cultural que esto supone para quienes venimos de una cultura latina, es enorme.

Dicho esto, el decoro que se le pide a ciudadanos y visitantes, no es igual en todas partes. Por ejemplo, en Dubái Marina o Downtown, donde hay muchos turistas, son mucho más laxos que en barrios más tradicionales.

Allí, por lo general, ir de la mano con tu pareja, en zonas turísticas, normalmente no supone un problema. Ahora bien, dar besos, abrazos intensos o muestras de cariño más evidentes ante todos está mal visto y podrías ser reprendido en plena calle por ello.

En discotecas, bares o locales nocturnos también cambia mucho en función del sitio y del personal de seguridad que haya allí, siendo los locales donde abundan los expats y los turistas los menos rígidos en este aspecto.

En relación con el decoro, recuerdo que, un día, se me ocurrió quitarme la camiseta mientras iba corriendo por Dubái Marina y una persona de mantenimiento me pidió amablemente que me la volviera a poner. No fue una situación tensa, pero sirve para entender cómo funciona la ciudad.

Hay cosas que en España serían normales y que aquí no lo son, así que mejor no llamar la atención, sobre todo si te mueves en una zona tradicional.

Normas sobre diversidad, género y sexualidad

Ser gay en Dubái.

Este es uno de los puntos más sensibles para quienes vienen de países occidentales. Sobre todo para las personas homosexuales, ya que aquí, las muestras de afecto entre personas del mismo sexo no están permitidas públicamente.

Tampoco se reconocen igual las realidades relacionadas con la identidad de género, por lo que las personas que tengan un documento con marcador de género no binario pueden encontrarse con problemas al entrar al país.

Emiratos tiene una visión legal y cultural muy distinta en este tema. Podemos estar más o menos de acuerdo, pero de lo que no hay duda es de que es importantísimo saberlo antes de viajar a Emiratos.

En otro orden de cosas, no está de más que sepas que en esta parte del mundo existen restricciones sobre ciertos productos íntimos, como juguetes sexuales. No se venden de forma abierta y, si se detectan en el equipaje al entrar al país, pueden ser confiscados.

De nuevo, no se trata de juzgar. Se trata de entender que estás entrando en un país con normas muy distintas.

Por qué Dubái es tan segura

Policía en Dubái.

Dubái es una de las ciudades donde más sensación de seguridad he tenido. Puedes caminar solo de madrugada, dejar pertenencias en una mesa, moverte por zonas muy concurridas sin esa sensación constante de alerta que existe en otras grandes ciudades. Ahora bien, toda esa seguridad tiene un precio: normas estrictas y cumplimiento real.

El país te recibe bien como extranjero. Te permite vivir, emprender, trabajar, invertir y disfrutar de una calidad de vida muy alta, pero también te deja claro que estás en su casa.

Sus reglas no se negocian. Si las respetas, la ciudad puede ser espectacular. Eso sí, si no las respetas, puedes tener problemas muy rápido.

Conclusión: La importancia de conocer la realidad de Dubái antes de venir

Dubái no es una ciudad difícil para vivir si entiendes cómo funciona y la existencia de importantes saltos culturales en determinados aspectos De hecho, puede ser una ciudad comodísima, segura y llena de oportunidades.

Tanto si estás pensando en venir como turista como en pasar una temporada aquí, no puedes hacerlo pensando que todo funciona igual que en España.

Como te he comentado, aquí grabar en público tiene límites, cruzar mal puede costarte una multa, el alcohol está regulado, las drogas son un tema muy serio, las deudas pueden complicarte la vida, las críticas públicas pueden tener consecuencias y las muestras de afecto no se ven igual que en Europa.

La clave es sencilla: respeto y sentido común. Infórmate antes de viajar. No des nada por hecho. Y recuerda que muchas normas que en tu país pueden parecer exageradas, en Dubái forman parte del sistema que hace que la ciudad sea tan segura y ordenada.

Dubái te puede ofrecer muchísimo. Pero tienes que jugar con sus reglas.


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